El instituto Hungerhill, en Reino Unido, ha decidido coser, en los uniformes, unos chips de radiofrecuencia RFID con el que se puede controlar la asistencia a clase de los niños.
Cada vez que pasen por la puerta, el ordenador del profesor registra la entrada. Con este método se evitará, en un futuro, que los profesores tengan que pasar lista.
Este sistema, no ha sido aceptado por algunos sectores y la organización “Dejad a los niños tranquilos” ha protestado contra esta propuesta, ya que cree que es una medida que atenta contra la privacidad del alumno.
Evidentemente es una tecnología con muchas aplicaciones. En este caso sólo sirve para controlar la asistencia pero en un futuro también podría ayudar a los padres a saber dónde se encuentra su hijo en cada momento -si se añade un receptor GPS, por ejemplo- y los límites entre la privacidad y la seguridad, como siempre, quedan un poco borrosos en estos casos.
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Excelente asi ya no perderan de 10 a 15 min tomando lista y se ponen a estudiar mas…